Maratón Nice-Cannes: 42 kilómetros por la Côte d'Azur
El Marathon des Alpes-Maritimes Nice-Cannes es el segundo maratón más grande de Francia. El 9 de noviembre de 2025, miles de corredores se alinearon en la Promenade des Anglais para recorrer 42 kilómetros junto al Mediterráneo. Con palmeras, un cielo azul radiante y la meta en la Croisette de Cannes, es uno de los maratones más bonitos que puedes correr. Esta es la crónica.
El día anterior: expo y preparación
La expo se celebra en el Palais des Expositions, a pocos minutos a pie del centro de Nice. Todo está bien organizado: recoger el dorsal es rápido, los voluntarios son amables y serviciales, y el ambiente es relajado.
El patrocinador principal Kiprun tiene una presencia destacada y se nota. La bolsa del corredor es generosa y no parece un mero trámite, como ocurre en otros maratones. Lo que también llama la atención es el ambiente internacional. Se oye francés, inglés, italiano, alemán por todas partes. Este maratón atrae a corredores de toda Europa, y eso se siente en la energía de la expo.
La salida al amanecer
El despertador suena pronto, pero merece la pena con creces. La salida es en la Promenade des Anglais, justo frente al mar azul intenso. Mientras miles de corredores se reúnen entre las palmeras, el sol asoma lentamente sobre el Mediterráneo. Es uno de esos momentos en los que te quedas en silencio un instante, a pesar de la adrenalina.
La atmósfera es especial. Nada de prisas ni agobios, sino la sensación compartida de que estás a punto de vivir algo bonito. El sol se filtra entre las palmeras, el mar brilla, y entonces suena el disparo de salida.
El recorrido: de Nice a Cannes
Aquí es donde el Maratón Nice-Cannes se distingue de prácticamente cualquier otro maratón. El recorrido va de Nice a Cannes en formato point-to-point, 42 kilómetros casi íntegramente por la costa. El Mediterráneo a la derecha, las colinas de la Côte d'Azur a la izquierda. Palmeras hasta donde alcanza la vista.
El tiempo fue perfecto. El sol brillaba con fuerza, pero un viento frío del mar mantenía la sensación térmica agradable. Ni demasiado calor, ni demasiado frío. Las condiciones ideales para dar lo mejor de ti.
El recorrido es mayoritariamente llano, con alguna cuesta suave aquí y allá. Eso lo hace rápido, pero no subestimes los kilómetros entre el 35 y el 40: ahí esperan unas cuestas que golpean fuerte en los gemelos cansados. Justo cuando piensas que todo sigue llano, el recorrido te recuerda que estás corriendo un maratón. Pero la verdadera historia está en las vistas. Pasas por Cagnes-sur-Mer, Villeneuve-Loubet y Antibes, siempre con ese mar azul infinito como telón de fondo. Hay momentos en los que te olvidas de que estás compitiendo y simplemente disfrutas.
Los avituallamientos están bien organizados. El público a lo largo del recorrido es entusiasta sin resultar agobiante. Justo lo necesario.
La meta en la Croisette
Tras 42 kilómetros, aparece Cannes. La meta está en el Boulevard de la Croisette, el famoso paseo marítimo por el que habitualmente pasean las estrellas de cine. Hoy, el protagonista eres tú.
El momento en que cruzas la línea de meta es abrumador. No solo por el alivio y la satisfacción, sino por la conciencia de lo que acabas de hacer: 42 kilómetros corriendo por una de las costas más bonitas del mundo.
La medalla
El Maratón Nice-Cannes es conocido por sus medallas, que cambian cada año, y cada edición se superan a sí mismos. La de 2025 es una obra de arte: una medalla colorida con una ilustración del litoral, las palmeras y el mar.
Para quienes las medallas son importantes: esta es una de las más bonitas que puedes conseguir. Pero sinceramente, toda la experiencia es la verdadera recompensa.
Por qué este maratón debe estar en tu lista
El Marathon de Paris, con decenas de miles de participantes, es el número uno indiscutible de Francia. Pero justo detrás viene Nice-Cannes. Donde París impresiona con monumentos y magnitud, Nice-Cannes gana en ambiente y paisaje.
La participación internacional es notable. Corredores de toda Europa viajan expresamente a la Côte d'Azur para este evento. La combinación de un maratón con un fin de semana largo en la Riviera francesa es difícil de rechazar.
Tras la meta, el tren te lleva de vuelta a Nice. Con tu dorsal puedes usar la conexión ferroviaria gratis todo el día, un detalle muy bien pensado. Te sientas en el tren, medalla al cuello, piernas cansadas, y recorres exactamente la misma ruta que acabas de correr. Un momento perfecto para dejarlo todo reposar.
El Maratón Nice-Cannes es mucho más que una carrera. Es un día en el que todo encaja: el paisaje, el tiempo, la organización, el ambiente. Una experiencia única e inolvidable.